No siempre se tiene la suerte de que en la programación de TV haya un programa que pueda llamarse “favorito”. Creo que desde Bola de dragón no he tenido mucho apego por la televisión, excepto para conectarle videoconsolas, DVD’s y demás aparatos. Sin embargo desde hace apenas 2 meses, puedo volver a proclamar a los 4 vientos que vuelvo a ver la televisión. Pero no la de Sálvame, los tomates, estébanes, jorgejavieres, granhermanos y demás casquería. NO.

Ahora veo una cadena hecha con buenas intenciones, con cariño y dedicación, con medios modestos, con equipos de profesionales que ya han demostrado sus tablas dentro y fuera de los platós. Yo ahora Veo7.

Como la política me la trae un poco al pairo, no hablaré de los geniales debates de La vuelta al mundo, que me han enganchado como nunca antes lo había hecho nada relacionado con la política. Ni diré nada sobre lo acertado de su moderador, Carlos Cuesta, al que no le tiembla la voz a la hora de poner orden a contertulios de renombre y que aportan calidad, cultura y valor añadido.

Como el deporte nunca me ha llamado la atención, no diré nada sobre VeoMarca, ya que poco se puede decir sobre un programa de TV que tiene como base a los líderes en prensa y radio deportiva, y que cuenta con Paco García Caridad (@pacogcaridad) como maestro de ceremonias.

Tampoco hablaré sobre el hecho de que todos los presentadores y parte del equipo de Veo7 tengan una cuenta en Twitter, y sean usuarios activos. Un acierto el arrancar con un talante 2.0 desde el principio.

De lo que sí voy a hablar es del programa que a mi entender, es la “estrella” de la cadena: Twisión. Un programa que he visto nacer desde antes de su primera emisión, cuando Melchor Miralles informaba via Twitter de su “gestación”.

@el_webboy y @melchormiralles. Esta foto significa mucho para mí!

Para el que no lo conozca, se lo resumiré diciendo que es un programa pionero a nivel mundial, que trata sobre las redes sociales, el social media, Internet y todo aquello relacionado con el mundo 2.0. En apenas 8 programas de vida, ha recogido galardones como “Formato mas innovador” en el festival MIP Tv de Cannes, ha aparecido en diarios como The Washington Post o The Independent, en blogs como TechCrunch, e incluso el dueño de Twitter asegura haberlo visto y estudiado con su plantilla (y haber disfrutado con él). Actualmente se emite de 00:00 a 1:30 de la noche, todos los Sábados. En Twitter, la actividad del programa puede seguirse en los hashtags de #twision y #veo7, siendo este último el que debe usarse para los tweets que queremos mandar al programa en directo. También forman parte de la actividad twittera los usuarios @veo7 y @veotwision.

Con Melchor Miralles (@melchormiralles, director general de Veo7) capitaneando el barco y aportando su experiencia en el mundo periodístico, y Javier Ábrego (@fjabrego) con sus toques de humor y frescura, la hora y pico que dura el programa se pasa volando. Si sumamos los divertidos reportajes de Marta Simonet (@martasimonet) con su eterna sonrisa, los curiosos gadgets que traídos de los más recónditos lugares nos muestra Gonzalo Colomer (@gonzalocolomer) , los rankings de Facebook, Youtube y Twitter… con todo esto, ya tendríamos un programa atractivo, moderno, cercano y sobre todo factible. No un proyecto sobre el papel, sino un programa con su audiencia fiel cada semana.

Pero es que la cosa no acaba ahí. La mayor premisa a mi entender sobre el Universo 2.0 es la interactividad. No basta con ver el programa, ahora el espectador interactúa en directo. Puede mandar sus tweets, que aparecen en pantalla (en la medida de lo posible, ya que una media de 2500 tweets por programa hacen que sea imposible mostrar todos), puede mandar SMS, puede comunicarse por mail, por Facebook… Puede proponer temas a tratar, reportajes, los twittmonólogos con los que comienza el programa… En definitiva, han sabido crear un “microcosmos” en torno a

De izq. a der. @el_webboy, mi novia, @rodriguezamador, @gabycastellanos y @willyveleta. Foto VibroPower by @MartaSimonet

Twisión que no finaliza al acabar el programa, sino que sigue vivo a lo largo de la semana. La “familia” de twiteros habituales cada día crece más, y su relación con la cadena y entre ellos no se limita ya al entorno de Veo7, sino que trasciende a otros programas de la parrilla, e incluso a la vida real en forma de quedadas, eventos, etc…

A título personal echo en falta algo más de “frikismo” en el programa, aunque últimamente los contenidos frikis han ido en aumento (Flashmobs, Lina Morgan Freeman, El Noticiero 2.0…). Si me lee Melchor, me ofrezco como presentador de la sección “Frikada de la semana”.

Y el caso es que entre twitt y twitt, pedí permiso para poder asistir al plató de Veo7 el Sábado pasado para poder vivir un poco más de cerca lo que se cuece cada semana, todo lo que no se ve. Y tengo que confesar que ha sido una experiencia única! Personalmente en mi ignorancia del mundo televisivo nunca llegué a imaginar que fuera necesaria tal infraestructura para producir un programa de TV. Mientras estamos en casa viendo a Melchor y Javier, hay un equipo de no menos de 10 personas en el plató entre cámaras, coordinadores, maquillaje y otro montón de puestos que desconozco. Se respira la tensión en los minutos previos al comienzo, mientras se repasa la escaleta y Jon Ariztimuño (@jonariz) pega un par de voces de ánimo al personal… Un momento, tengo a Jon Ariztimuño al lado, y también a Gaby Castellanos (@gabycastellanos), y Marta Simonet viene a darme dos besos… ¿Alguien podría despertarme? :D

Aunque hasta el momento todos los programas de Twisión han sido especiales, este en concreto lo es más, ya que el cambio de fecha en la emisión ha propiciado que se alargue la duración añadiendo nuevas secciones y contenidos, y el horario “adulto” permite tocar temas de todo tipo.

Ahora estoy en condiciones de confirmar lo que creía en un principio, y es que tanto la parte “visible” de Twisión como la “invisible” destaca por su cercanía, transparencia y humanidad, ya que desde el primer momento el trato fue cordial, amable y fresco con todo el equipo. Cuando Melchor, desde la mesa, y a 2 minutos de entrar en antena, gritó “Webboy, donde has cenado?” tuve la sensación de pertenecer al equipo por la naturalidad con la que todo fluía. Charlando con Gonzalo Colomer, al cual los adjetivos galán y triunfador se le quedan pequeños… Bromeando con Marta Simonet y las caretas… Javier Ábrego haciendo streaming en directo al acabar el programa… Tantos momentos que recordar, y en tan poquito tiempo!

@martasimonet y @el_webboy, mirando al tendido.

Quiero agradecer nuevamente el trato recibido, ya que en todo momento nos sentimos las estrellas del programa, especialmente por la guapísima chica que nos recibió y de la que no recuerdo el nombre (soy malísimo para los nombres, ya lo iréis descubriendo); nos ofreció bebidas, se fue a la otra punta del plató para traer una silla antes siquiera de necesitarla, preguntando que si teníamos frío, calor, que si todo a nuestro gusto… Por favor! Si no somos nadie! Definitivamente Melchor puede estar orgulloso de su equipo de profesionales, porque sin duda alguna están abocados al más completo y rotundo éxito. Como él mismo me dijo: “Cuando un programa se hace con cariño no hacen falta los recursos de las grandes cadenas”. Y si no fue eso lo que dijo literalmente, al menos fue el mensaje que me hizo llegar :P

Me quedé con las ganas de desvirtualizar a Juan Fernández Miranda (@juanfmiranda), que manejaba por control remoto a Melchor y Javier a través de los pinganillos, controlando los tiempos de las secciones, pausas, etc… Y también me dejo en el tintero virtual un montoncillo de anécdotas y curiosidades, pero no querríais que lo cuente todo, verdad?

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