No tenía pensado en absoluto que mi primer post medianamente decente tratase el tema del cine, pero aprovechando el buen sabor de boca que tengo en estos momentos, creo que estoy lo suficientemente inspirado como para hacerlo.

El Sábado pasado nos juntamos los 4 Fantásticos (suena menor que decir “los 4 de siempre”) para ir a los cines Kinépolis de Madrid. Como curiosidad, estos cines ostentan el Record Guiness por ser el mayor complejo de proyección de películas del mundo, con 25 salas y más de 9.000 asientos totales. Con las entradas compradas por Internet teníamos asegurados nuestros asientos bien centrados en la sala 25, la de mayor capacidad y tamaño de pantalla (junto con las salas 6 y 7, aunque éstas tienen menor aforo). Sin embargo, tirón de orejas para Kinépolis por no estrenar la película en formato digital, bastante chocante teniendo en cuenta que últimamente todos los grandes estrenos sí que han sido en este formato.

Equipados con el litro de Coca-Cola y el cubo palomitero, los móviles en modo silencio y los trailers terminando, dio comienzo la película en cuestión: Iron Man 2. No soy un crítico experto, ni un fiel seguidor de los comics en general, por lo que para ese tipo de reviews encontraréis mejores lugares que visitar.

Lo primero que debo decir es que el cine me encanta, de todo tipo, de todas clases, de todas las épocas. Igual me veo una de Buñuel que una de Rob Zombie.Pero cuando voy a una sala, voy con un objetivo bien claro: disfrutar. Nunca me veréis en una sala viendo un dramón psicosocial, o una película de esas en las que el director está más preocupado por “retratar un reflejo de la sociedad actual” que por entretener al respetable. Ésas me las veo en casita, porque no me gusta pagar para pasarlo mal, para ser adoctrinado o para digerir los partos de ciertas mentes preclaras.

Y Iron Man 2 es precisamente el tipo de cine por el que yo pago gustoso. 2 horas de humor, acción, buena música, chulería y efectos especiales. Repitiendo Robert Downey Jr. en un papel protagonista que parece haber sido creado específicamente para él, tanto por su divertida interpretación como por su pasado lleno de fiestas, sexo y drogas.

A la izquierda un huevo. A la derecha una castaña. ¿Se parecen? Pues eso.

De secundario, nos han quitado a Terrence Howard ya que al parecer se pasó un poquito pidiendo un aumento de sueldo, y a cambio nos han puesto a Don Cheadle, al que recordareis de películas como Ocean’s Eleven y posteriores. No estoy muy conforme con este cambio, sobre todo porque no han hecho NADA en la trama para justificar el “cambio de cara” del personaje. Vale que los 2 son negros, pero ¿Tony Stark no se percata de que le han cambiado la cara a su amigo? No sé, estoy acostumbrado a que cuando ocurre esto, lo suelen justificar con cirugías tras accidentes o cosas así, pero no. Te quitan a uno y te ponen a otro, y si tienes quejas acude al maestro armero.

Repite papel igualmente Gwyneth Paltrow en el papel de la secretaria Pepper Potts, sacándole las castañas del fuego a Tony en todo lo referente a Industrias Stark. Aprovecho para proclamar a los cuatro vientos mi predilección por las muchachas pelirrojas, algo que toda persona cercana a mí ha de saber. Y Gwyneth de pelirroja está sexy, aunque en la película han preferido no explotar todo el atractivo de la actriz para centrarse en la imagen de mujer moderna y multitarea, aunque fuertemente atraída por la arrebatadora personalidad de su jefe.

Como novedades, las actuaciones de Mickey Rourke y Scarlett Johannson en los papeles de Whiplash y Viuda Negra, respectivamente. Rourke interpreta a una especie de ex-científico indigente ruso que clama venganza contra el clan Stark, por una afrenta del pasado entre su padre y el de Tony. Ver los flamantes “morros” de Rourke desde la fila 11 de una sala con una pantalla de 25×10 metros es una experiencia sobrecogedora. Tengo en mente crear un grupo de Facebook en su honor: “Señores que quieren parecerse a señoras con los labios de Carmen de Mairena”. Me niego a poner una foto suya en mi blog, rompe la estética. Rompería CUALQUIER estética. Seguro que no tuvo problemas a la hora de hablar ruso, porque con esa boca cualquier cosa que digas debe sonar raro.

Viuda negra. Yo me dejo matar gustosamente!

Johannson es otro cantar. Aunque el papel no da para mucho, resulta convincente como agente secreta de S.H.I.E.L.D. infiltrada para evaluar a Tony como futuro miembro del grupo “Los Vengadores“. Lo que sí que han hecho es explotar el atractivo de la chica en cada plano. Como ayudante de secretaria aparece espectacular, pero las mandíbulas del público masculino se desplomaron cuando apareció embutida en látex negro y repartiendo estopa a diestro y siniestro. Acostumbrados como estamos a verla en papeles serios y románticos, no cabía esperar que convenciera mucho ejerciendo de justiciera. Pero lo hace; su forma física y el estilo de combate que emplea son idóneos para hacernos creer que una frágil muchacha de piel sedosa pueda vaciar salas llenas de guardias de seguridad.

No voy a hablar de la trama de la película. Lo primero porque no quiero destriparla al que no la haya visto, y lo segundo porque carece de ella. Como ya dije, no es cine profundo, se limita al clásico “Aparece-un-malo-que-quiere-conquistar-la-ciudad-y-los-buenos-patean-su-trasero”. Pero el dinamismo entre la chulería del protagonista, sus constantes bromas hasta en los momentos mas complicados, sus salidas de tono cada vez que una jovencita entra en su radio de acción y los destacables efectos especiales (con exclamación de algún “Wow!” por mi parte) hacen que no sea necesaria una trama en absoluto. Reclinarse en la butaca y disfrutar. El cine que me gusta a mí.

Para los frikis, la cinta contiene un montón de guiños y referencias a otros comics, algunas tan divertidas que arrancaron las carcajadas de más de un par de filas llenas de jóvenes y no-tan-jóvenes fans de Marvel. Por lo que he podido leer y saber por boca de entendidos, la saga Iron Man está siendo extremadamente cuidadosa a la hora de respetar los detalles, personajes y línea temporal de los cómics. Un consejo para frikis: Aguantad los carteles hasta el final; lo que aparece hizo chillar literalmente a la fila 13, llena de aguerridos muchachos enfundados en camisetas Marvel. Y a mí también :D

¿Y vosotros, la habéis visto ya? Quiero vuestros comentarios. Ensuciadme un poco esto, dadme trabajo!

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